Cumbres Borrascosas
Él es el gran pensamiento de mi vida.
Si todo lo demás pereciera y él se salvara, yo seguiría existiendo;
y si todo lo demás viviera y él se aniquilara,
el universo sería para mí un mundo extraño;
yo no me sentiría parte de él.
Él está siempre, siempre, en mi pensamiento, no como cosa agradable, de igual manera que yo no soy siempre agradable para mí misma, sino como mi propio ser.

Yo seré la nana que acune tus sueños...

Siempre hay alguien que acepta
bajo el nombre de amor
nuestras patologías..

- ¿Por qué vivía así, si le sobraba el dinero?
- Porque le faltaba todo lo demás...
La casa de los espíritus, Isabel Allende

Los amantes del círculo polar